- Al Dr. Javier Aguilar Izaguirre:He dedicado todos estos artículos al médico---uno entre otros meritorios que trabajan en el ISSSTE-Morelos, al Dr. Javier Aguilar, subdirector del Hospital Centenario de la Revolución de Emiliano Zapata.
Basta que mencione que una médica oftalmóloga se refirió a él como un ángel de la guarda de los pacientes.
Tantas veces cuantas he requerido solucionar problema administrtivos en este nosocomio, he contado con su apoyo, con su gentileza y su espíritu de entrega. No sólo es un servidor público auténtico, ejemplo para otros déspotas, pretenciosos, prepotentes, sino que su humildad, suavidad de maneras y benévola sonrisa dan esperanza fundada a los enfermos y alegría al que recibe sus favores.
Hace mucho tiempo, cuando hacía estudios de posgrado en la Facultad de Contaduría y Aministración de la UNAM, tuve la enorme satisfacción de encontrarme, engtre mis colegas, a la Dra. Socorro Quiroga Aguilar, quien me atendió de niño en el centro histórico de la ciudad de México.
Ella estaba inscrita en una maestría de administración de Hospitales e Instituciones Médicas en esaq misma facultad.
Salió de allí para administrar algún hospital.
Pero, puedo asegurar, el Dr. Javier Aguilar Izaguirre, no necesita de estudio alguno para administrar como es debido la atención médica en el Centenario de la Revolución.
Es, simplemente, el más útil servidor público de esa institución del ISSSTE y me honra considerarlos mi "ángel de la guarda". (4 fotos) - El juramento profesional, el primero de los cánones perpetuos de la decencia médica, era impuesto por el Padre de la Medicina a todos los discípulos de la Escuela de Coos; y por su inalterable magnificencia, por su elevada idea de la dignidad médica, por su augusto concepto de la moral, ha llegado hasta nuestros días como hereditaria reliquia merecedora de sacrosanta veneración, y, con recuerdo imperecedero a su memoria, a situado al Viejo Maestro en la pináculo de la prasología médica.
El Juramento Hipocrático, catecismo del ejercicio de la medicina, es de tal intrínseca grandeza, que no ha tolerado ni la más ligera modificación en todo su recorrido por el Universo a través de cien generaciones. ?Orgullosa puede sentirse Grecia de haberle dictado al mundo, valiéndose de su gran Hipócrates, las normas de la ética profesional!
De nueve artículos consta este código de moral médica:
1. Juro por Apolo Médico, Esculapio, Higea, Panacea y demás dioses y diosas, puestos por testigos, cumplir, en todo cuanto yo pueda y sepa, este es mi juramento verbal y escrito.
2. Consideraré ante todo a mi maestro en el Arte como a mis propios padres; haré vida común con él; le daré lo que me pidiere; tendré a sus hijos varones por hermanos y les enseñaré el Arte, si desearen aprenderlo, instruyéndoles sin remuneración alguna inmediata ni ulterior; transmitiré, además, las enseñanzas escritas y orales y todas las restantes, no sólo a mis hijos y a los de mis maestro, sino también a los alumnos matriculados y juramentados según regla médica; pero a nadie más.
3. Para el tratamiento me inspiraré en el bien de los enfermos, en lo que yo pueda y sepa; jamás en daño suyo ni con mala intención.
4. A nadie que me pidiere mortífero veneno se lo daré; ni aconsejaré su uso; tampoco administraré abortivo a mujer alguna.
5. Pura y santamente viviré y ejerceré mi arte.
6. No cortaré (tallaré, mutilaré), ni tan siquiera, por cierto, a los calculosos, dejando este negocio a menestrales de oficio.
1. En cuantas casas yo entrare, harélo para el bien de los enfermos, absteniéndose de caer en injusticia involuntaria y corrupción, por ningún concepto ni por actos libidinosos con mujeres o con hombres, así libres como esclavos.
2. Lo que acaso en el ejercicio de la profesión, y aún fuera de ésta, viere u oyera acerca de la vida de las personas, y que no deba alguna vez ser revelado, callaré, considerándolo secreto.(5 fotos)
1. Ahora bien; si cumplo este mi juramento en toda su integridad, válgame ello para gozar de la vida, y alcanzar, como médico, perpetua celebración en la memoria de los hombres; más, al transgresor y perjuro, avéngale lo contrario.
Tal era el juramento de los discípulos de la escuela coata, el cual cumplían estrictamente para ser dignos de su maestro, y para gozar de la vida, y alcanzar, como médicos, perpetua celebración en la memoria de los hombres, porque el transgresor y perjuro recibía, tras la humana sanción, el castigo de los poderes sobrenaturales. Y para garantía absoluta, para que no dejara escapatoria en caso de perjurio, para que solemne y permanente, el licenciado de Cos formula este mi juramento verbal y escrito.
Este juramento -explícito, porque se invoca la divinidad como testigo; solemne, por el grave ritual en el acto de jurar; asertorio, porque se afirma la verdad de lo presente; provisorio, porque se trata de una cosa futura que se promete; contestatorio, por la fórmula invocatoria a la deidad testifical; imprecatorio, porque no sólo se le invoca como testigo sino como juez y vengador del perjurio; y, por último, conminatorio, porque el daño recae sobre el mismo perjurador -sin una enmienda ha llegado hasta nosotros: con la misma delicadeza y elevación de sentimientos, con las mismas obligaciones y la misma sanción. Por eso la Federación Médica de Cuba, compenetrada con los dogmas y la liturgia de la antigua escuela griega, redactó su Código de Moral conforme los cánones hipocráticos; y sus miembros formularon solemne y espontáneo Juramento de Honor, verbal y escrito.
Un grupo de traidores, incapaces de justipreciar la magnitud de su compromiso, han dejado incumplido su Juramento de Honor. Estos perjuros, considerados jure et de juris al margen de la ley moral, "no podrán gozar de la vida, y alcanzar, como médicos, perpetua celebración en la memoria de los hombres" y "no han menester -según el certero decir de un eminente tratadista- de un purgatorio de ultratumba donde pagar sus fechorías, puesto que acá mismo en la Tierra, llevan en sus propios pecados su penitencia". - La asamblea médica mundial adoptó el siguiente código;EL MEDICO NO DEBE permitir que su opinión sea influenciada por beneficio personal o discriminación injusta.
EL MEDICO siempre DEBE aplicar su opinión profesional independiente y mantener el más alto nivel de conducta profesional.
EL MEDICO DEBE respetar el derecho del paciente competente a ac.
EL MEDICO DEBE dedicarse a proporcionar un servicio médico competente, con plena independencia profesional y moral, con compasión y respeto por la dignidad humana.
EL MEDICO DEBE tratar con honestidad a pacientes y colegas, e informar a las autoridades apropiadas sobre los médicos que practiquen en forma antiética e incompetente o a los que incurran en fraude o engaño.
EL MEDICO NO DEBE recibir ningún beneficio financiero ni otros incentivos sólo por derivar pacientes o prescribir productos específicos.
miércoles, 4 de junio de 2014
UN ÁNGEL DE LA GUARDA ADENTRO DEL HOSPITAL CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA de ZAPATA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



























No hay comentarios:
Publicar un comentario